Si deseamos ver nuestras plantas saludables, tenemos que podarlas con cierta frecuencia para eliminar los elementos que impiden el paso de la luz solar a todo el jardín o afectan su normal desarrollo (flores dañadas, frutos podridos o ramas secas, rotas y enfermas).
No olvidemos que la poda específica varía de una especie a otra; por lo tanto, debemos informarnos al respecto.
